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¿Por qué empezamos siempre con una valoración inicial?.

Dos personas pueden tener la misma edad, compartir un objetivo y necesitar entrenamientos completamente diferentes.

En brìos. creemos que entrenar no debería consistir simplemente en seguir una rutina de ejercicios.

Para nosotros, entrenar significa comprender qué necesita cada persona y encontrar la mejor manera de ayudarla a progresar.

Por eso, antes de empezar, dedicamos tiempo a algo que consideramos fundamental: conocerte.

Y ahí comienza nuestra valoración inicial.

Primero, queremos entender tu situación

Imagina a dos personas de 60 años que quieren empezar a entrenar para mejorar su salud.

Una lleva años practicando deporte, se mueve con confianza y tiene experiencia entrenando fuerza.

La otra apenas ha realizado ejercicio, siente inseguridad con determinados movimientos y necesita ayuda para realizar algunas tareas.

Ambas tienen la misma edad y un objetivo parecido.

Sin embargo, ¿tendría sentido que empezaran entrenando exactamente igual?

Para nosotros, no.

La edad, por sí sola, no nos dice qué puede hacer una persona, qué necesita mejorar ni cuánta supervisión requiere.

Por eso, antes de tomar decisiones, necesitamos conocer su punto de partida.

¿Qué hacemos durante la valoración inicial?

Nuestra valoración es un espacio para escucharte, observar cómo te mueves y comprender qué necesitas.

No es un examen que tengas que superar.

Tampoco buscamos comprobar si estás suficientemente en forma para entrenar.

Queremos descubrir cómo podemos ayudarte a empezar.

1. Conocemos tu historia

Empezamos conversando contigo.

Queremos saber qué te ha llevado hasta brìos., cuáles son tus objetivos y qué experiencias has tenido anteriormente con el ejercicio.

También nos interesa conocer posibles lesiones, molestias, limitaciones o circunstancias que puedan influir en tu entrenamiento.

Pero hay algo que consideramos igual de importante: cómo te sientes respecto al movimiento.

¿Te gusta entrenar? ¿Has tenido malas experiencias? ¿Hay ejercicios que te generan inseguridad? ¿Qué esperas conseguir?

Todo esto nos ayuda a entender mejor tu situación.

2. Observamos cómo te mueves

Después pasamos a una exploración práctica.

Te proponemos diferentes movimientos y tareas adaptadas a tus posibilidades.

Observamos aspectos como tu movilidad, equilibrio, coordinación y capacidad para realizar movimientos cotidianos.

También exploramos patrones que utilizamos habitualmente durante el entrenamiento, como sentadillas, empujes o tracciones.

No buscamos que todos se muevan de la misma manera.

Queremos conocer tus capacidades actuales y detectar dónde podemos ayudarte a mejorar.

3. Valoramos qué tipo de acompañamiento necesitas

Hay personas que pueden realizar los ejercicios con bastante autonomía.

Otras necesitan explicaciones más frecuentes, adaptaciones o una supervisión más cercana.

Y eso no significa necesariamente que tengan menos capacidad física.

Una persona puede moverse muy bien y, sin embargo, sentirse insegura al entrenar.

Otra puede presentar limitaciones físicas importantes y tener una gran autonomía para comprender y gestionar los ejercicios.

Por eso, en brìos. no valoramos únicamente lo que puedes hacer.

También nos interesa cómo lo haces y qué necesitas para sentirte seguro y progresar.

No todas las personas necesitan el mismo entrenamiento

Toda la información que recogemos nos ayuda a tomar una decisión.

En algunos casos, la mejor opción será incorporarse a un grupo reducido.

En otros, puede ser más adecuado empezar en un grupo especializado, con menos participantes y mayor atención individual.

Y habrá situaciones en las que recomendemos comenzar con entrenamiento personal.

No se trata de que un servicio sea mejor que otro.

Se trata de encontrar el servicio adecuado para cada persona y para cada momento.

Además, esta decisión no tiene por qué ser definitiva.

A medida que mejoras tu capacidad, confianza y autonomía, también pueden cambiar tus necesidades.

La valoración es solo el principio

Nuestro trabajo no termina cuando decidimos cómo vas a empezar.

Durante las primeras sesiones seguimos observando cómo respondes al entrenamiento, qué dificultades aparecen y qué adaptaciones necesitas.

Con el tiempo, revisamos tu evolución para comprobar si estamos avanzando hacia tus objetivos.

Porque entendemos que las personas cambian.

Y si cambian sus capacidades, también debería cambiar la manera en la que entrenan.

Entrenar debería tener sentido

En brìos. no creemos que todo el mundo necesite hacer los mismos ejercicios, entrenar con la misma intensidad o recibir el mismo nivel de supervisión.

Creemos que cada persona merece comprender por qué hace lo que hace.

Y que un buen entrenamiento debe ayudarte a desarrollar tus capacidades, ganar confianza y conseguir una mayor autonomía.

Por eso empezamos con una valoración.

Porque antes de decidir cómo vas a entrenar, necesitamos saber desde dónde partes.

Y, sobre todo, hacia dónde quieres llegar.

Empieza aquí.

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Martín Seijas ·